viernes, 21 de octubre de 2011

ADORA Y CONFÍA

No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere.

Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo,
acepta los designios de su providencia.

Poco importa que te consideres un frustrado
si Dios te considera plenamente realizado;
a su gusto.
Piérdete confiado ciegamente en ese Dios
que te quiere para sí.
Y que llegará hasta ti, aunque jamás le veas.

Piensa que estás en sus manos,
tanto más fuertemente cogido,
cuanto más decaído y triste te encuentres.

Vive feliz. Te lo suplico.
Vive en paz.
Que nada te altere.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.
Haz que brote, y conserva siempre sobre tu rostro
una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor
continuamente te dirige.

Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.

Recuerda:
cuanto te reprima e inquiete es falso.
Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.
Por eso, cuando te sientas
apesadumbrado,
triste,
adora y confía...

P. Teilhard De Cahardin

7 comentarios:

Hada Saltarina dijo...

¡Me gusta tu casita! Este texto en concreto me recuerda un poco a aquella historia en el que un labrador pide buen tiempo a Dios, pero gracias a eso, no llueve y las semillas no germinan. Es verdad, cuesta mucho aceptar que no sabemos por qué suceden ciertas cosas que nos resultan desagradables... pero Dios sí lo sabe.

Un abrazo

Marian dijo...

¡Adora y confía!Todo un programa de vida. GRACIAS!!!

Monica 53 dijo...

¡Muy cierto! Siempre hay que poner las cosas en manos del Señor, pero no para que nos dirija, sino más bien para que nos acompañe en el camino y las decisiones!
Cariños...

Betty Mtz Compeán dijo...

Mi gran amiga Alicia, que sabias palabras nos compartes hoy y siempre, pero estas en especial me han hecho mucho bien, han sido como un ba;o de paz, como una fresca brisa en el alma, ponernos por completo en las manos de Dios y descansar...que bello Ali, gracias por compartirlo.

Te dejo un fuerte abrazo.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola mi querida Alicia, gracias. Nos has traído un hermoso texto para meditar y que va bien a todos.
Te dejo mi ternura y un beso
Sor.Cecilia

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Buenos días, gracias por tu hermoso paso por casa, sigo siendo muy feliz,pues la voluntad de Dios es que así lo sea.
Con ternura
Sor.Cecilia

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Buenas noches mi querida Alicia
Se feliz, Estoy a tu lado y agradecida que tú lo estés en el mío
Con ternura
Sor.Cecilia