miércoles, 23 de junio de 2010

PERDONAR

Perdonar

Qué fácil es hablar de perdón pero que difícil es darlo.
Algunos han dicho que es un don el saber que estamos equivocados y que podemos ser perdonados; pero ¿qué pasa con los que se equivocan y nos hacen daño?
Algunas veces deseamos castigar a dicha persona pero quienes salimos más castigados somos nosotros mismos y para liberarnos es necesario renunciar a esos sentimientos dolorosos que no son nuestros sino que son de quien nos hizo daño y hay que dejarlos ir.
Cuando sucede esto me pregunto, ¿qué hubiera yo hecho en lugar de la otra persona que me hizo daño si yo hubiera estado en la misma situación y circunstancias?
Casi siempre concluyo que en ese momento lo que hizo esa persona fue su mejor opción para él, aunque no para mí, y lo que la otra persona hizo fue sólo protegerse, no fue su intención hacerme daño. ¿Acaso no hice sentir yo alguna vez a otra persona de la misma manera? o, ¿estaré pensando que mis sentimientos valen más que los de la otra persona?
Y de ahí viene la siguiente reflexión: Me siento herido pero eso no significa que la otra persona sea mala o en verdad quiera hacerme daño. Simplemente la otra persona no conoce toda mi vida ni mi pasado, igual que yo no conozco el suyo, y no sabe lo que traigo guardado en mi historia personal.
El perdón no se pide, se da... Y la razón más importante para darlo es que me libero de una gran carga. ¿Qué prefieres, ser feliz o tener la razón?


¡Feliz Día!

2 comentarios:

Bouganvilla dijo...

¡Buenos días!
Difícil reflexión. Creo que conseguir la respuesta requiere, a veces, toda una vida.
Hoy has dado justo en la diana de una de mis asignaturas vitales pendientes.
Muchas gracias de todo corazón, besitos bouganvilleros.

♥Alicia dijo...

Hola amiga:
El perdón es una bendición para el que lo recibe y para el q lo concede porque se libera del peso del rencor.
Mucha luz para tí.
Besos y abrazos
♥Alicia