jueves, 13 de mayo de 2010

A LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO

A las palabras no se las lleva el viento

Las palabras dejan huella, tienen poder e influyen positiva o negativamente.

Las palabras curan o hieren, animan o desmotivan, reconcilian o enfrentan, iluminan o ensombrecen, dan vida o dan muerte.

Con pocas palabras podemos alegrar a alguien y con pocas palabras podemos llevarlo al desaliento y desespero.

¡Ah, cuanta falta nos hacer tomar conciencia del tremendo poder las palabras!

Ellas moldean nuestra vida y la de los demás. Por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio.

Piensa en esto y cuida tus pensamientos porque ellos se convierten en palabras y cuida tus palabras porque ellas marcan tu destino.


Hay que comunicarse y hacer silencio cuando es el mejor regalo para ti y los que amas.

Eres sabio si sabes cuando hablar y cuando callar.

Piensa muy bien antes de hablar, cálmate cuanto estés airado y resentido y habla solo cuando estas en paz y que el viento nunca se las lleve.

Las palabras encierran una energía creadora transformante.

Desconozco su autor

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