jueves, 27 de mayo de 2010

DIOS NO SE CANSA DE PERDONAR

Dios no se cansa de perdonar

¡Mirad por vosotros mismos! Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. Y si siete veces al día peca contra ti, y siete veces al día vuelve a ti, diciendo: “Me arrepiento”: perdónalo. S. Lucas 17:3, 4.

Para entender mejor lo que Jesús está diciéndonos en este versículo , imagina que estás en un restaurante y que el mozo deja caer la comida sobre ti. El lo lamenta mucho, pide perdón y tú aceptas sus disculpas. Pero el hecho se repite luego en la hora de la cena, una y otra y otra vez. Ya estás con el pantalón, la camisa, la chaqueta y los cabellos manchados de comida, cuando el mozo aparece por séptima vez y, a pesar de todo el cuidado que tiene para evitar el accidente, derrama una vez más el postre encima de ti.

¿Qué harías? ¿Lo perdonarías ?


El aspecto trágico del pecado no está en que Dios no pueda perdonar, sino en la triste realidad de que somos nosotros quienes no queremos perdonarnos.
Miles de personas andan por la vida anulados por el complejo de culpa. No logran sacarse de la cabeza el monstruo del autocastigo. No consiguen olvidar su pasado. No son felices.

Pero Jesús está mirándote: “Hijo, debes venir a mis brazos de amor. Yo ya olvidé tu pasado, ya pagué el precio de tu culpa; ven a mí y acepta mi perdón”. Finalmente, el versículo nos muestra la otra dimensión del perdón. Nunca aceptaremos el perdón divino si no estamos dispuestos a perdonar a nuestro hermano.

¿Tienes algo contra alguien? ¿Alguien te lastimó y eso no te deja ser feliz? Busca a tu hermano y abrázalo. Perdónalo así como Jesús está pronto a perdonarte.


¡Feliz Día!

4 comentarios:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias Alicia, amiga del alma, de eso se trata de que aprendamos a ser hijos de Dios y hacer lo que nuestro Padre del cielo hace con todos nosotros. Pon amor donde no hay amor y poco o nada tendrás que perdonar.
Con ternura.
Sor.Cecilia

♥Alicia dijo...

Hermanita:
A su comentario no puedo agregarle nada... solo reflexionar... Su entrega al AMOR hace que tenga toda autoridad en este post.
Un abrazo y mis respeto para su Comunidad.
♥Alicia

Bouganvilla dijo...

Tema complicado eso del perdón, ¿verdad?
En catequesis, nosotros siempre les enseñamos la parábola del hijo pródigo a los niños, y se les queda muy rápido.
Pero a mí, siempre me llamo la atención lo del hijo mayor, no entendía la parábola hasta que me la explicaron y muchas veces creo que soy más el hijo que se quedó que el que se marchó y regresó.
Abrazos.

♥Alicia dijo...

Hola amiga. A mí también me gusta la Parábola del Hijo Pródigo, una vez dijo un curita que era la Parábola del Amor...
Cuando me la explicaron me identifiqué más con el hijo que se marchó y regresó... En definitiva descubro que somos hijas del mismo Padre... jaja... ¡Qué lindo!!

Un abrazo a mi amiga de los besitos bouganvilleros..