lunes, 18 de enero de 2010

SALMOS 121

Salmos 121

El Señor es mi ayuda
A las montañas levanto mis ojos;

¿de dónde ha de venir mi ayuda?
Mi ayuda proviene del Señor,

creador del cielo y de la tierra.

No permitirá que tu pie resbale;
jamás duerme el que te cuida.

Jamás duerme ni se adormece
el que cuida de su pueblo.

El Señor es quien te cuida,
el Señor es tu sombra protectora.

De día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.

El Señor te protegerá;
de todo mal protegerá tu vida.

El Señor te cuidará en el hogar y en el camino,
desde ahora y para siempre.

¡Dios te bendiga!

No hay comentarios: