jueves, 4 de junio de 2009

NUESTRA SEÑORA DE LA SONRISA


Origen de la Devoción

Al morir la madre de Teresa, su hermana Paulina fue por elección de la propia Santa, su segunda mamá. Pocos años después, en 1882, Paulina entra al Carmelo para convertirse en la Madre Inés de Jesús.Esta partida, Teresa la vive como un abandono y desde diciembre de ese año se enferma con frecuencia. La tarde de Pascua es atacada por temblores nerviosos que le durarán seis semanas.Al vivir durante seis meses con la angustia de sentirse abandonada por su segunda madre, cae en un comporamiento regresivo, deseando ser mimada como "un bebé".Toda la familia se moviliza para obtener del cielo la curación de Teresa. Se hace celebrar un novenario de misas en el santuario parisiense de Nuestra Señora de las Victorias. El 13 de mayo de 1883, en la fiesta de Pentecostés, Teresa se vuelve hacia la imagen que se encuentra al lado de su cama. En relación a ese momento, ella escribió en Historia de un Alma lo siguiente:De repente la Santísima Virgen me pareció bella, tan bella que nunca había visto cosa tan hermosa, su rostro respiraba una bondad y una ternura inefables, pero lo que llegó hasta el fondo de mi alma fue la arrebatadora sonrisa de la Santísima Virgen. En aquel momento todas mis penas se disiparon. Dos gruesas lágrimas brotaron de mis párpados y se deslizaron silenciosamente por mis mejillas, pero eran lágrimas de pura alegría... ¡La Santísima Virgen, pensé, me ha sonreído!".A partir de ese momento Teresa quedó curada de su gran depresión.Nunca más se separó de esa imagen, que la acompañó hasta su muerte, a la que ella cariñosamente llamaba “Virgen de la Sonrisa”.

Oración

Vengo a ponerme
delante de tus ojos buenos.
Necesito esa luz de tus ojos serenos
y esa esperanza de tu rostro amable.
Te doy gracias María,
porque estás a mi lado
en todos los momentos.
Cuando sufro, tengo tu alivio.
Cuando estoy feliz, compartes mi gozo.
Vengo a buscar tu ayuda de Madre
para mí y para todos mis seres queridos.

(Pedir con humildad y confianza la gracia que se quiere obtener)

Te pido que hagas nacer en nosotros a Jesús.
Así podremos vivir con alegría,
y saldremos adelante
en medio de las dificultades de la vida.
Danos fortaleza, paciencia, valentía,
y mucha esperanza para seguir caminando.
Madre de la alegría,
derrama tu consuelo
en todos los que están tristes y cansados,
deprimidos y desalentados.
Que la hermosura de tu rostro,
lleno de fuerza y de ternura,
nos llene a todos de confianza,
porque comprendes lo que nos pasa
y somos valiosos
para tu corazón materno.
Amén.

No hay comentarios: