martes, 30 de junio de 2009

INSTRUCCIONES PARA LA VIDA

Un día le pedí a Dios instrucciones para vivir en esta tierra... Dios acercó su voz a mi oído y me dijo:
Sé como el sol: Levántate temprano y no te acuestes tarde.

Sé como la luna, brilla en la oscuridad, pero sométete a la luz mayor.
Sé como los pájaros, come, canta, bebe y vuela.
Sé como las flores, Enamoradas del sol, pero fieles a sus raíces.

Sé como el buen perro obediente, pero nada más a su Señor.
Sé como la fruta, bella por fuera, saludable por dentro.
Sé como el día, que llega y se retira sin alardes.
Sé como el oasis, da tu agua al sediento.
Sé como la luciérnaga, aunque pequeña emite su propia luz.
Sé como el agua, buena y transparente.
Sé como el río, siempre hacia adelante.
Y por sobre todas las cosas, sé como el cielo:
La morada de Dios.

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tu eres mi Dios,
tu Espíritu bueno me guíe a tierra de rectitud.
Salmo 143:10
Señor, no permitas que me quede donde estoy.
Ayúdame a llegar a donde tú esperas que llegue.